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¿Qué nos deparará el 2023 en marketing digital?

Mis pesquisas para el año nuevo

¿Cómo va ese final de año? Yo cerrando varias entregas que se están complicando estos últimos días del año.

Se acerca el final de este año 2022 y no quería dejar pasar la oportunidad de hacer una especie de cierre anual desde mi punto de vista.

Desde el punto de vista digital, el año cierra con tres cuestiones a destacar (al menos por mi parte).

La primera de ellas es la constatación de la inteligencia artificial en nuestro día a día. Un ejemplo es el reciente GPT-3 que no es por nada pero a los redactores les está poniendo entre las cuerdas.

Otro de los hechos que quería destacar es el metaverso. Cómo se nos ha anunciado un entorno virtual que parece que llegará (o no). El tiempo lo decidirá.

Y el último, que viene a convertirse en uno de los hechos que van a quedar grabados para nuestra historia es la caída de las criptomonedas. (Te dejo por aquí el gráfico de este año 2022)

Fecha 29.12.2022 – Bitcoin

A partir de estos ingredientes, me dispongo a olfatear el 2023 para intentar hacer una aproximación del futuro que nos espera este 2023.

Cuando hace unos días planteé este artículo pensé interesante dejar por escrito lo que pienso. Así a finales de 2023 podré mirar si he acertado o no.

Cristian Cedena

El contexto laboral y profesional del marketing digital

Las agencias de marketing digital se someterán a un contexto de colapso.

¿Suena mal eh? Opino esto por varios motivos:

  • Falta de especialización en aquellas agencias que son más pequeñas y por tanto más vulnerables a la falta de liquidez.
  • Reducción del volumen de negocio.

El 2023 va a ser un año muy complicado desde el punto de vista empresarial. Las famosas ayudas a la digitalización del Kitdigital pasarán a mejor vida y esto hará que «la fiesta» en marketing digital se vea contraído.

No es descabellado pensar que si uno tiene mucha liquidez sin coste para ti hayas invertido en 2022 mientras que lo que tiene coste lo dejes para más adelante.

Esto hará que la limpieza en el sector se ponga en marcha. Limpieza dolorosa que arrastrará a los más pequeños y más vulnerables.

Por otro lado, la inversión publicitaria en canales digitales se verá reducida. En el siguiente cuadro, ofrecido por el Publicista, ya se confirma el cambio de tendencia de muchas áreas a la que se suma el display.

Fuente: elPublicista.es

Los datos son de julio. Imagínate lo que está ocurriendo en los meses siguientes. Exacto. Siguen bajando.

Puntualización: en noviembre y diciembre han subido en porcentaje respecto a los meses anteriores por la campaña de Black Friday y Navidad. (Veremos si cierran en positivo respecto a 2021).

Como te podrás imaginar, con todos estos datos, el contexto no va ser muy fructífero. El sector se va a deducir, la inversión también y por tanto el nº de empleados que se dedican a tiempo total o parcial al marketing digital.

Sin embargo, el mensaje no debe ser negativo. Al contrario.

Cuando hay un alud lo importante es colocarse en dónde no te caigan las piedras. Saber reaccionar con la agilidad y destreza que te permita recolocarte.

Áreas como la realidad mixta, la analítica, la automatización…son sectores que están creciendo y van a seguir creciendo.

Todos los sectores que ayuden a reducir los costes laborales son los que, en mi opinión, más van a crecer.

En mi opinión, el grabar el trabajo por parte de nuestros gobernantes acelera esta tendencia. No están entendiendo la importancia de cambiar el modelo a gravámenes.

Fuente: CincoDías

Volviendo a lo anterior, el problema de sectores como la automatización es que hay muy pocas empresas en España que se dediquen a ello.

Muchos de los expertos de estas áreas son freelance que trabajan por proyectos.

En fin, aprovecho estas últimas líneas para desearte un feliz 2023. Te deseo lo mejor para ti y los tuyos. Nos vemos en enero. ¡A seguir peleando!

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El teletrabajo: visión desde un cargo de responsabilidad

Mi opinión personal de lo que la sociedad y las empresas tienen encima

Hacía meses que no pasaba a escribir por aquí. Diría que al menos han pasado 3/4 meses. ¡Cuánto tiempo!

Por un lado, lo echaba de menos pero en realidad mentiría. Estos meses atrás no tenía nada que aportar más que trabajar, trabajar y seguir trabajando. Han sido meses muy intensos que si quieres lo tratamos en otro artículo. Hoy nos centramos en el teletrabajo.

Te preguntarás a qué viene que de repente hable del teletrabajo.

Pues bien, llevo viendo cómo semana tras semana, el mercado laboral se deteriora a izquierda y derecha. Cómo las empresas digitales y tecnológicas han decidido echar a gente para mejorar sus cuentas de resultados. Cómo el sector ha cambiado de una tendencia alcista a una tendencia decreciente. Y todo está cambiando…

Es evidentemente que las pérdidas en los valores en bolsa de estas empresas, obligan a éstas a que tomen medidas para «garantizar» su futuro. Sólo hay que ver el caso en boca de todos: Twitter.

Twitter es el ejemplo perfecto

Desde que llegó Elon Musk a las oficinas de Twitter con un lavabo entre las manos todo ha cambiado. (Literal. Te dejo a continuación la publicación).

Aprovecho para hacer un comentario personal. Creo que no puede existir menos elegancia al entrar en una compañía.

Comentarios a parte, me centro en lo importante: por qué Twitter es el ejemplo perfecto.

Digamos que la empresa americana del pájaro azul ha vuelto al siglo XIX. Y sí, no digo al XX, digo al XIX. Y por un sencillo motivo: se ha prohibido el teletrabajo y las jornadas se van a extender más allá de «lo normal».

¿Quién cree en su sano juicio que esto va ayudar a la compañía en convertirse en el lugar idóneo para la información veraz y de calidad? (Algo así ha comentado Elon como objetivo de su compra de Twitter.)

Seamos serios. Esas decisiones no van a favor del trabajador sino a favor de los inversores. Buscan decir a aquellos que prestan dinero: «mis trabajadores van a sangrar lo que haga falta y vuestro dinero está a salvo».

Una visión que choca frontalmente con el diseño actual del mercado laboral que pone al trabajador en el centro de las empresas. Todo lo controla. Él mismo es capaz de tomar decisiones que hagan girar la cuenta de resultados de un lado a otro sin importar un carajo lo que opine el empresario.

En mi opinión, no podemos dejar de contar con el trabajador porque es la parte más importante del proceso empresarial en la época que vivimos. ¿El trabajador y el teletrabajo? Hay que equilibrarlos.

Teletrabajo: el sentido común de los implicados

Seamos claros. Empresa que tenga opciones de que sus empleados puedan trabajar en remoto, debe aplicarlo en su justa medida.

Antes de entrar en cómo y por qué, te contaré mi experiencia personal.

Desde que estalló la pandemia, mi oficina ha sido mi casa. De hecho, estuve los dos primeros años desde que nos obligaron a confinarnos trabajando desde casa.

Poco a poco volví a la oficina hasta que dí el salto a la agencia de marketing y de ahí teletrabajo 100% de nuevo.

Mi opinión sobre el teletrabajo es que no es una buena fórmula si el empresario/trabajador no saben equilibrar. Obligar a un empleado a quedarse en casa a trabajar sí o sí es lo mismo que obligarle a ir a la oficina.

Sin embargo, es la primera vez en la historia que muchos trabajos nos permiten ser realizados desde casa. No darle a un trabajador esa facilidad por cabezonería hace que indirectamente ya haya un motivo de confrontación con el empresario.

Hay multitud de razones que son buenas tanto para uno como para otro el aceptar este modelo de empleo. Aquí van algunas:

  • Ayuda a que el empleado se sienta escuchado. El teletrabajo es en sí mismo una herramienta de mejora de la calidad de vida. Debe reducir el estrés y tiene que ayudar a mejorar los procesos.
  • Ahorro de costes para las empresas. Menos oficinas, menos luz, gas, agua…menos de todo.
  • Más digitalización y más control de la información. ¿Has oído eso de que todo lo que se hace en la red deja rastro?

Hay muchas más pero no se trata este artículo de enumerarlas. Se trata de hacer entender a aquellos que están retirando el teletrabajo de sus empresas de que van en la dirección contraria. Van justo al revés de hecho. (Y todo porque las acciones de estas grandes compañías caen en picado desde hace meses).

El talento huye de la presión de un puesto que te obligue a calentar la silla. Cuando en una tarea tardas 3 min pero te obligan a hacerla en 15 min no estás siendo productivo y eso es el verdadero problema.

Mi opinión personal del teletrabajo

Ya te he anticipado parte de mi experiencia. Quizá lo que te falta para completar el puzzle es que ahora, mi responsabilidad, me obliga a estar precisamente más cerca del empresario y más lejos del trabajador.

Pero eso no me quita de saber que tengo una gran responsabilidad de equilibrar las fuerzas para que la compañía siga estándo compuesta de gente feliz generando ingresos/beneficios.

Dicho todo esto, creo que el equilibrio para que el teletrabajo tenga sentido parte de no perder el sentido de «equipo». Es lo más complicado cuando todo el mundo teletrabaja.

Si todo el mundo se siente partícipe de un algo, eso ayuda a entender por qué como equipo puedes o no puedes hacer ciertas cosas.

Te seré sincero…a la gente que yo coordino en la agencia me da igual que se vayan 1 hora a tomar café. No necesito controlar el tiempo de descanso. Lo que necesito es tener la tranquilidad de que si se van 1 hora a tomar un café -porque ha surgido algo que les ha variado la rutina-, van a sacar el trabajo pedido ese día adelante. (Y si implica echar una hora extra tendrá que hacerse).

Pd: tampoco soy de los que pone 200 tareas sabiendo que no vamos a llegar en 8 horas de jornada laboral.

Todo es una relación de equilibrio. Todo puede equlibrarse.

Si al sentimiento de equipo le sumas el sentimiento de la responsabilidad de sacar adelante tu trabajo; el teletrabajo es simplemente un modelo más.

Como cierre te contaré un secreto…para mi el teletrabajo no fue una opción fue una obligación.

Odio estar toda la semana teletrabajando cuando veo que vivo, trabajo, duermo en mi casa.

Ese es el problema. La falta de equilibrio.

Yo he conseguido tener un equilibrio perfecto. Unos días voy a un coworking, otros teletrabajo y los días que son necesarios, a la oficina. ¿Y sabes qué? Vivo feliz. ☺️🥰

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Llevar tu pasión al extremo: síndrome Burnout

Una reflexión sobre el trabajo y el momento actual

La verdad es que hace meses que no me paso por aquí para escribir. De hecho, creo que es la primera vez que escribo un artículo en una línea tan personal.

Este es el primero de muchos y espero que aquellos que los emprendedores, creadores de contenido o simplemente aquellos que os dedicáis al entorno digital, os sintáis ayudados por mis palabras.

Esta sección no tiene más objetivo que poder volcar en un lugar, a modo de diario, los cuestiones y reflexiones que se me pasan por el cerebro.

A lo que he venido: estado actual «burnout»

Llevo meses en un estado bucle en forma de montaña rusa.

Pensarás, ¿de qué me está hablando éste ahora?

Pues sí. Hay horas en las que estoy totalmente motivado y segundos después, y bajo cualquier detonante, paso a explotar en total rabia y mala leche. (Sí tengo muy mala leche)

Es lo que se conoce como síndrome burnout. Lo utilizan mucho los americanos para describir el colapso producido por gran cantidad de trabajo en malas condiciones tanto económicas, laborales o sociales.

Al principio pensaba que sería algo temporal y que este estado sería fruto de las restricciones de la pandemia.

Trabajar desde casa, siempre lo he dicho, es lo peor que me ha pasado en años. Me ha destrozado mentalmente y físicamente. (Aunque sigo siendo fiel defensor del teletrabajo organizado.) Si alguien que trabaja en la calle lee esto dirá: «¡pero si no te mueves de casa!».

Pasado el tiempo, este tipo de reacciones se han ido magnificando y ha llegado situaciones en las que he pensado mandar todo lejos, muy lejos.

A mi entorno más cercano se lo digo en plan medio broma medio verdad: «Al final me cojo una parcelita y me pongo a plantar patatas».

El problema de no saber qué hacer

Cuando estás leyendo esto ya tengo identificado que mi salud mental está en juego. Es muy duro ver cómo no eres tan fuerte. Cómo has pagado multitud de cosas con tu entorno y quizá, nada vuelva a ser como antes.

Y no quiero que parezca que estoy en la mierda. Ya no lo estoy. O al menos intento que no me coma.

Soy consciente de que esto es una etapa y que tendré que luchar para recuperar la energía y la positividad. Sin embargo, sí hay algo que ya no va a cicatrizar y se llama: coto a lo digital.

Cuando uno ve que aquello que adoraba por su capacidad integradora de la sociedad, el mundo digital, lo hemos llevado al extremo más absoluto; cuando uno ve que lo que podía ser positivo, está creando una fractura social con gente que ya no sabe ni pedir una ayuda en internet; algo no se está haciendo bien. Se está haciendo mal. Muy mal.

Mi estado creo que entremezcla dos frentes:

Por un lado, mi sentimiento de culpa de luchar por algo que ahora creo que no es del todo bueno para el mundo (no al menos en el formato que se está haciendo). Y por otro lado, mi sentimiento de que «el estar siempre al frente de todo» ya no es posible.

Fuente: datosmacro.expansion.com

Lo que a ocurrido desde ayer

El día de hoy, ya han pasado suficientes cosas en sólo 6 meses que me dan para escribir un libro.

Desde hace semanas creo que mi vida no es sostenible en este formato. Quiero a mi gente más cerca y con menos pantallas de por medio. Las pantallas nos están matando (y lo digo en serio).

He cerrado proyectos con clientes porque no estoy a gusto. He delegado aspectos que considero que no soy el más acertado para llevarlo a cabo (hay gente mucho mejor preparada que yo). He eliminado tiempo de reportes, informes, tareas…que no aportan por contentar a gente.

He dicho que no a unas cuantas ideas porque sé que no voy a estar al 100%. (Y seguiré así hasta que sea capaz de encontrar un camino firme con el que, al menos, el 51% de mi tiempo sea feliz.)

Esto se trata de decir que no. No a aquello que me acerca más a un precipicio mental que no estoy dispuesto a saltar.

Mi consejo: no hay consejo

Seguramente dirás, «la cosa no le va bien a Cristian». ¡Y la verdad es que todo lo contrario.!

Me va muy bien. Demasiado bien en ciertos aspectos como en el económico, laboral… Sin embargo, esto no va de dinero.

Va de estado mental, de salud mental.

Por eso creo que cada día debe ser más importante el darle visibilidad a los problemas reales del mundo digital. (Toma contradicción)

Si quieres un consejo, no lo tengo. Pero sólo contar que «uno no está bien» es que el primer paso para decir que «no todo lo que nos muestran las pantallas» está bien. Porque no lo está.

Cristian.

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La relación entre empresas o entre clientes

¿Por qué es tan difícil trabajar bien o agusto?

A fecha de hoy, estás leyendo lo que para mi es la única forma de escapar de un día de hasta los mismos coj****.

Y no te voy a negar que creo que hoy me voy a quedar muy agusto escribiendo un artículo en el que voy a dejar plasmado lo horrible que es trabajar con gente que no es capaz de trabajar con otras personas.

Esa gente que aplica el despotismo en su día a día creyéndose con el derecho a decir o hacer aquello que les apetezca por el hecho de pagar mucho o poco.

Y es curioso porque muchas veces esa gente que es déspota con otros encima paga mal, tarde y poco.

Dónde está el problema: el saber y la experiencia

Analizando fríamente la situación, creo que este tipo de «gente» tiene una serie de características que son comunes y que vienen a ser la antesala de esta dinámica.

La primera de ellas, bajo mi experiencia es la ignorancia.

Sí, han leído cuatro artículos sobre marketing y tres vídeos en YouTube y ya se creen con el suficiente argumento para decir «que saben» lo que no han probado en su vida.

Pero los hay peores. Aquellos que han hecho un curso o una formación relacionada, en mi caso, con marketing y creen que saben de todo cuando no han hecho ni un solo experimento, no han subido un artículo a un blog o no saben el término «esfuerzo».

Y de ello, deriva la segunda característica: la nula experiencia.

No hay peor cosa en la vida que creerte que sabes hacer algo cuando no tienes experiencia. Dejemos a aquellos que saben cuáles son los puntos clave para que una compañía crezca.

¿Y sabes lo mejor de todo?

Que la mayoría de las veces, este tipo de perfiles suelen responder con emails que no guían a los técnicos/proveedores/mandos inferiores en una dirección. ¿Sabes por qué?

Porque no saben. Y no quieren moverse de su posición. Perfil cómodo tocando los eggs.

Es como suele decir el refranero español: «ni come ni deja comer».

¿Cómo gestionar la situación?

Pues la verdad es que hoy yo la estoy gestionando escribiendo este artículo. Otros días diría que te vayas a tomar un café o una tila.

Cualquiera de las ellas son totalmente válidas y tengo que decir que, según el momento en el que me pillen, las gestiono o bien o mal. 50%, 50%.

Si te sirve de alguna forma un consejo que me he grabado a fuego es que «la forma de gestionarlo como tú consideres es totalmente válida». Eso sí, antes de tomar decisiones como dar carpetazo a un proyecto, piensa esto:

¿Es tan importante quemarte hoy por un cliente y que afecte al resto?

Si acabas de responder que no (como acabo de hacer yo), es hora de pedirte ese café que hablamos unos párrafos más atrás.